viernes, 9 de enero de 2015

Introducción y preguntas de evaluación



EVALUACIÓN A LARGO PLAZO DEL EFECTO DE UN PROGRAMA DE ACTIVACIÓN FÍSICA  E HIDRATACIÓN EN ESCOLARES H2O+MOVIMIENTO



Síntesis

La obesidad infantil es un problema que ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial. Su origen es complejo y sólo puede ser entendido considerando un número importante de variables biológicas, económicas, sociales y culturales, que implican  la existencia de elementos presentes en diferentes niveles de organización. Sin embargo, dado el carácter urgente de contar con intervenciones que modifiquen el curso de las complicaciones en la salud de los niños y adolescentes, es necesario implementar programas que aporten de manera inmediata algún beneficio en la salud de los afectados. Existe suficiente evidencia para aceptar que las estrategias dirigidas a promover la actividad física, generan resultados positivos en el corto plazo, incluyendo mejora en las capacidades de aprendizaje por los escolares.

En esta propuesta se implementarán una serie de rutinas de activación física adaptadas para escolares, después se hidratarán con agua simple purificada, que será aplicada durante dos ciclos escolares completos bajo supervisión de un grupo de profesionales de ésta área. Los efectos de la intervención serán medidos  valorando cambios en indicadores de salud y nutrición (índice de masa corporal, circunferencia de cintura, circunferencia de cadera, presión arterial y química sanguínea). Estas variables serán determinadas antes de la intervención, a los 12 y 24 meses. Debido a  la urgencia de implementar acciones para tratar de contener y combatir la obesidad infantil y sus comorbilidades asociadas, este proyecto se centra en la promoción de la actividad física y disminuir las calorías que aportan las bebidas azucaradas haciendo cultura de la toma de agua simple purificada. En esta propuesta confluyen intereses de los sectores público, académico y de la industria, que con esta primera fase proponen construir una plataforma operativa con el objetivo común de combatir el problema de obesidad infantil.


Antecedentes

La obesidad infantil ha alcanzado una prevalencia nacional sin precedente, que aunada a las consecuencias en la salud de los afectados, la ubica como un problema de salud pública que debe ser atendido de manera urgente. Los efectos de la obesidad en la salud de los niños y adolescentes son inmediatos y equivalentes a las observadas en los adultos pero son aún más preocupantes las complicaciones a largo plazo, que afectarán la calidad de vida de los sujetos en su vida posterior. 


El origen de la obesidad infantil es complejo y sólo puede ser entendido considerando un número importante de variables interactivas que desembocan en un factor común que se manifiesta por desequilibrio en el consumo y/o el uso de energía por niños y adolescentes, y que resulta en la acumulación de tejido graso. Algunas de las variables asociadas, como la calidad de la dieta, el sedentarismo, los cambios en el entorno familiar, la publicidad dirigida al consumo y el mayor acceso a diferentes productos alimentarios en general, se insertan en diferentes niveles de complejidad. Por otro lado pero en el mismo sentido, no es posible entender la obesidad infantil como problema de salud sin considerar, entre otros, los procesos de globalización y  urbanización, la pobreza, la marginación, la desigualdad, los medios de comunicación, los cambios demográficos, los estilos de vida y el perfil epidemiológico en nuestro país (1).

Cualquier intento por modificar el progreso del problema debe considerar entonces  la complejidad inherente a los factores mencionados antes, lo que genera dificultades evidentes para desarrollar programas de intervención dirigidos a disminuir su prevalencia (2). Esto  explica en parte, el que no se cuente en el país y en el mundo con estrategias exitosas. En la medida que se tome en cuenta el contexto y el aspecto multidisciplinario e interinstitucional que deben incluir las iniciativas para modificar el panorama de la obesidad infantil o sus efectos en la salud, se lograrán intervenciones exitosas.

La evidencia científica disponible en relación a programas e intervenciones para paliar la obesidad infantil, coincide en señalar que las estrategias focalizadas e intensivas dirigidas a promover una alimentación correcta y mayor actividad física, generan resultados positivos en el corto plazo (2). La dificultad estriba en lograr sostener estas acciones en el largo plazo, de forma que se constituyan en estrategias replicables y operativas a nivel poblacional. Esta condición permite diferenciar entre acciones focalizadas, de corto plazo y aquellas que forman parte, surgen y operan en el contexto de las políticas de estado y públicas de los países (3). Otro aspecto a considerar es que se han documentado una serie de intervenciones muy heterogéneas lo que no ha permitido delimitar los efectos y el peso de cada una de ellas. El reto ahora es simplificar el trabajo con escolares, enfocándose a lo que es operativo, tiene impacto y que pueda integrarse en las políticas y programas federales y estatales (4).

Con base en lo anterior, debe tomarse en cuenta también que el Estado, como responsable de la coordinación de las estrategias de salud pública, cuenta con estructuras y mecanismos para generar políticas públicas y acciones acordes, que atiendan las necesidades de la población. Estas necesidades, se establecen con base a los resultados de encuestas nacionales. La condición ideal está dada cuando las necesidades son claras y a partir de estas y en congruencia con el marco de los mandatos constitucionales, la legislación y las estrategias nacionales de los gobiernos, los programas son planeados, operados y evaluados para generar información y conocimiento y para su posterior mejora e impacto.   

Con el panorama anterior y ante la urgencia de implementar acciones en paralelo a la generación de información y diagnósticos en México, se considera indispensable iniciar estrategias de intervención poblacionales. La meta es desarrollar un programa exitoso a mediano y largo plazo que permita disminuir los efectos de la obesidad en los sectores infantil y de adolescentes. Se propone iniciar con aquellas actividades que han mostrado ser útiles en el corto plazo en niños mexicanos, para luego continuar con el desarrollo de estrategias nuevas que partan del entorno en el que se desarrolla el problema. Por esta razón, se ha decidido iniciar una intervención, utilizando la implementación de actividades de activación física en escolares como una etapa que generará beneficios inmediatos en la salud y el aprovechamiento escolar de los niños, y al mismo tiempo permitirá evaluar la pertinencia y prioridades de las etapas a seguir. Estas estrategias deberían contribuir a catalizar, ordenar y planear otras acciones complementarias e incluir a los sectores público, privado, académico y a la industria cada uno aportando en su área de quehacer para sumar hacia un objetivo común. Es decir, constituirse como una plataforma operativa y de coordinación entre los diversos actores involucrados.

Actividad física en escolares. Existe suficiente evidencia que muestra que la promoción de la actividad física es una de las estrategias más efectivas para prevenir o contrarrestar la obesidad y reducir sus comorbilidades (5-7). En México se han realizado estudios para evaluar el efecto de diversos tipos de intervenciones de actividad física en el ambiente escolar. Dos estudios, realizados en escuelas públicas urbanas de Querétaro y Toluca, midieron el efecto de diferentes rutinas de actividad física en marcadores de riesgo cardiovascular en niños de escuelas primarias. En el estudio realizado en Querétaro (8)  se aplicó una rutina de ejercicio de 20 minutos impartida por educadores físicos 5 días a la semana durante 16 semanas. Además los maestros dieron mensajes de orientación alimentaria y de la importancia de la actividad física a sus alumnos. Se  realizó una evaluación a los escolares participantes antes y después de la intervención en donde se compararon datos antropométricos y de química sanguínea. En el segundo estudio, realizado en escuelas primarias de Toluca (9), se comparó el efecto de dos  rutinas de ejercicio implementadas durante 12 semanas, en marcadores de riesgo cardiovascular. En ambos estudios se observó una mejora considerable en los marcadores de riesgo cardiovascular después de las intervenciones, en especial en los niños que se clasificaron con mayor afectación.

Otro estudio, realizado en la Ciudad de México (10) abordó el efecto que tiene una intervención en el ambiente escolar para incrementar la actividad física. Se utilizó una estrategia con  cambios en el entorno de las escuelas y promoción de la actividad física. Se evaluó el cambio con uso de podómetros y se midieron aptitudes físicas. Con esta intervención se demostró que los maestros y alumnos modifican su actitud ante la importancia de la actividad física y que con cambios en las políticas y el ambiente escolar, constituyen una estrategia efectiva para aumentar la actividad física.

Todos estos estudios han sido intervenciones de corto plazo, por lo que no se sabe si realmente hubo una modificación permanente en los hábitos de ejercicio de estos escolares. Es necesario realizar intervenciones que incluyan a poblaciones de escolares más grandes y de mayor duración para poder determinar si estas realmente pueden tener un impacto en la salud de los niños (11). 


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1.    Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social. Dimensiones de la seguridad alimentaria: evaluación estratégica de nutrición y abasto. México, D.F. Coneval, 2010.
2.    Estrategia Mundial Sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2004.
3.    Waters E, de Silva-Sanigorsky A, Hall BJ, et al. Interventions for preventing obesity in children. Cochrane Database Systematic Review 2011.
4.    Fletcher A, Bonell Ch, Sorhaindo A. You are what your friends eat: systematic review of social network analyses of young people eating behaviours  and body weight. J Epidemiol Community Health 2011;65:548-555.
5.    Nuller-Riemenscheider F, Reinhold T, Willich SN. Cost-effectivenes of interventions promoting physical activity. Br J Sports Med 2009; 43: 70-6.
6.    Werburton DE, Nicol CW, Bredin SS. Health benefits of physical activity: the evidence. CMAJ 2006; 174:801-9.
7.    Wannamethee SG, Shaper AG. Physical activity in the prevention of cardiovascular disease: an epidemiological perspective. Sports Med 2001; 31: 101-14.
8.    Perichart-Perera O, Balas-Nakash M, Ortiz-Rodriguez V, et al. Programas para mejorar marcadores de riesgo cardiovascular en escolares mexicanos. Salud Pública de México 2008; 50:218-226.
9.    Balas-Nakash M, Benitez-Arciniega A, Perichart-Perera O, Valdés-Ramos R, Vadillo-Ortega F. The effect of exercise on cardiovascular risk markers in Mexican school-aged children: comparison between two structured group routines. Salud Pública de México 2010; 52:398-405.
10.  Jennings-Aburto N, Fulton JE, Safdie M, et al. Effect of a School-Based Intervention on Physical Activity: Cluster-Randomized Trail. Official Journal of the American College of Sports Medicine 2011; 1898-1906.
11.  Harrison F, Jonas AP. A framework for understanding school based physical environmental influences on childhood obesity. Health Place 2011.

Objetivo

Implementar una rutina de activación física e hidratación en escolares del Municipio de Guaymas a lo  largo de dos ciclos escolares y evaluar sus efectos en indicadores de salud.


Hipótesis

Hipótesis 1. La rutina de activación física en niños escolares implementada durante dos ciclos escolares tendrá efectos de normalización del perfil de lípidos sanguíneos, de la presión arterial y de la adiposidad.
Hipótesis 2. Los niños con sobrepeso y obesidad tendrán una mejora en sus niveles de glucosa, con la hidratación con agua simple purificada.

Descripción de la intervención. Se utilizará una rutina de activación física para escolares, que será aplicada durante dos ciclos escolares completos bajo supervisión de un grupo de profesionales de activación física asignados por la Secretaría de Educación Pública del Estado de Sonora. Las características del programa de activación física son las siguientes:

  1. Se contarán con dos grupos de rutinas adaptadas para niños y niñas de 6 a 9 años y de 10 a 13 años.  Algunos meses se alternara con clases de zumba dependiendo del clima en el puerto de Guaymas.
  2. Serán impartidas de forma diaria en los días de escuela y supervisados por un profesional de la activación física, así mismo diariamente se les otorgará una botella de agua purifica durante los dos ciclos escolares.
  3. Los efectos de la intervención serán evaluados, para documentar cambios en indicadores de salud y nutrición.
  4. Se iniciará en el mes de Agosto del 2013 y se continuará hasta el final del ciclo escolar 2015. La evaluación se realizará en tres puntos a lo largo de éste período, uno antes de iniciar la intervención, que servirá como referencia y dos más al final de cada ciclo escolar.
  5. Para realizar la intervención, se han  establecido alianzas con la Secretaría de Educación Pública del Estado de Sonora, con la Secretaría de Salud del Estado de Sonora y con el H. Ayuntamiento del Municipio de Guaymas, Sonora.


 Preguntas de evaluación

1.- ¿ El programa cuenta con los permisos secretaria de educación para su ejecución por parte de la secretaria de educación? 

2.- ¿Cuenta con el consentimiento firmado por los padres y los niños que participan en la intervención?

3.- ¿Se capacito al personal que se encarga de la operación del programa?

4.- ¿Las actividades de la intervención se realizan como lo marca el plan?

5.- ¿Se diseño un plan para los canales de distribución y supervisión de la toma de agua?

6.- ¿Cuentan con los registros de las mediciones antopométricas?

7.- ¿El laboratorio  encargado de procesar las tomas de muestra sanguínea es seguro?
8.- ¿Cuenta con bitácora de activación física?

9.- ¿Se superviso el trabajo al momento de realizar mediciones en los niños escolares?

10.-¿Se documentan las áreas débiles de la intervención para la mejora en  del programa?




















1 comentario:

  1. Con relación a lo comentado, no se identifica en el documento la evidencia sobre el abordaje propuesto, es decir, ¿qué antecedentes hay que documenten que la intervención propuesta puede funcionar? Con relación a las preguntas planteadas, estás deben ser las preguntas que se busca responder con la evaluación, y lo que aparece son más bien preguntas orientadas desde la implementación.

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